Solitaria …

Solitaria en los pasillos de la vida se encontraba con el alma marchita y una mente atormentada por demonios de un pasado que ilustraba las injusticias de una realidad programada, su corazón en una maleta de cosas desechadas se desangraba pues ya no quería esa máquina de amor cegada, en su lugar deseaba una forjada en hierro y sin ansias de buscar en otros lo que en ella no encontraba.

Sus pensamientos eran como corona de espinas que muy dentro calan y su ojos como cristales que en época de lluvia se empañan, su visión de la vida era cruda y obstinada caminaba por ella con deseos de que pronto acabara.

Las personas que a su vida llegaban pronto la decepcionaban, cada uno de eso te amo sin sustancia la empujaron a un abismo de desconfianza donde lo único que tenía cabida era la venganza, misma que perpetraría en contra de su propia alma cuando al no ver salida del infierno que su realidad representaba una caída libre acababa con su vida un día en que la cobardía o la valentía tomaron parte en sus desdichas.

L.O.F…

Triste Corazón …

Con un paraguas inundado de lágrimas, un sol que solo brillaba en la parte oculta de la luna y unas estrellas que brillan solo para recordarle el brillo de sus ojos se encontraba aquel corazón destrozado por la ausencia de aquello a lo que mas había amado, sus sueños y metas en un cajón encadenados al tobillo de aquel amor que ahora se había alejado , su piel, su tacto y cada uno de esos te amo en su piel como tatuaje quedaron , muchos fueron los intentos por borrarlo más dicho amor muy profundo seguía calando.

 Entre sueños recurrentes transcurría su vida en receso, sus días no eran más que tormento y sus noches el inicio de su desvelo, una taza de café una pluma y un lienzo desahogaban el dolor en el que se encontraba inmerso, llamarla no era lo correcto y mucho menos hacerse un papel en su vida de nuevo.

Lo correcto era alejarse de eso que tanto deseó y luego rompió, quizás no fue su intención pero muy herido ese corazón dejo, gritarle al cielo su lamento logró más su respuesta lo devasto: “nunca dejes caer un corazón que todo su amor te entrego, ahora llorar tu error es la ganancia de un perdedor que más allá de su ego nunca vio.

Crónicas de un corazón roto…

Un beso como punto de encuentro, un te amo que parece eterno y dos almas que corrieron a su encuentro entre miradas que hablaban más que las palabras, más que el tacto entre sus dedos pero el cielo los vislumbra a destiempo y fue cuestión de unos tragos y el momento para que se desatara el infierno de semanas sin aliento, de momentos en los que el tiempo solo era un mortero para un corazón que pedía a gritos su regreso.

 Tal día de celebración le fue dada la noticia de su caída, las palabras cansancio y termina marcaron el inicio de una etapa en su vida donde las emociones no se contendrían y su mundo de aislamiento se reafirmaría, no temía a la soledad ni a la desdicha si no al recuerdo del amor de su vida, fueron la distancia y su amiga la tecnología quienes la ayudarían a convivir con su agonía.

 La leyenda de un hechicero que solo murmuraba sus «te quiero», un perdón por lo mucho que te quiero y por no sacarte de mis sueños, un te esperare en la estrellas, un me niego a los 14 de febrero y a imaginar tus labios en otro cuerpo, mil palabras y los ecos de sus lamentos en cada verso cantado por el viento.

Su encierro desahogaba su sufrimiento y la banalidad de buscar en otros el consuelo ocupaba su tiempo, los impulsos de positivismo por momentos la llevaron a consentir un encuentro con una conciencia que guiaría sus pensamientos y la música que lideró ese ejército llamado » te supero».

Sufrir…

Agudo es el grito de mis suspiros por ti y profundo el dolor que embarga mi corazón al latir, no supe medir mi entrega hacia ti, no pude prevenir a mi corazón de seguir en su afán de luchar por ti .

Testigo es la luna de mi sentir y la oscuridad confidente predilecto de mi vivir en esas noches de desvela sin fin, mirando al cielo una tregua pido a morir más me es negado el placer de vivir feliz.

Conjugas mi nombre en pasado pues en el presente un bledo sentiste por mi, con melancolía lo digo y consiente que lo volveré a sentir pues fuiste tú el arma que a mi inocencia dio fin, más no la única que mi corazón hará latir

Soy…

Soy eso que nadie quiere ser, el espectáculo difícil de ver, por lo que el ser humano pide perdón cada noche con su oración de fe, soy lo que el viento se llevó sin querer, lo que el mundo ignora por su timidez.

Soy esa luz encendida cuando todos apagan su día, soy el nunca jamás que los corazones heridos pronuncian al dejar de amar, soy esa promesa incompleta que se renueva con cada puesta

Soy la mirada perdida de un niño al no entender los azares de la vida, soy la sonrisa vencida de un alma marchita, la historia perdida entre las manos de un suicida que nunca fue hallada ni finalizada.

Despedida…

Hoy me toca olvidarte, he decidido alejarme pues qué sentido tiene buscarte si nunca voy a encontrarte, por muchos años decidí aferrarme a la ilusión de volver a ser los amantes de antes más debo aceptar que en esta guerra he perdido en combate, la razón, mi comandante la baja ha decidido darme.

Disculpa si en silencio he querido marcharme pero he decidido tomar el papel de cobarde, te he dejado un beso en el escaparate y un te amo en la guantera de tu volkswagen, la nota donde te explico la tragedia de este escape la he dejado sobre la cama donde ayer me rechazaste. Camino a la puerta quise retractarme pero por segunda vez llegó la dignidad a reportarse, me ha gritado en la cara que pare de culparme y que si el destino a esta historia la cabeza ha decidido cortarle con la frente en alto debo marcharme, hasta luego querido amor pues ya sabes que esta noche en mis sueños volveré a besarte.

En un futuro al caminar por la calle quizás vuelva a encontrarte, te pido la mirada no agaches, mírame de frente y termina por confirmarme lo que hoy mi subconsciente sabe, el lugar donde yo solía sentarme fue ocupado por un suplente mucho antes de estar vacante.