Crónicas de un corazón roto…

Un beso como punto de encuentro, un te amo que parece eterno y dos almas que corrieron a su encuentro entre miradas que hablaban más que las palabras, más que el tacto entre sus dedos pero el cielo los vislumbra a destiempo y fue cuestión de unos tragos y el momento para que se desatara el infierno de semanas sin aliento, de momentos en los que el tiempo solo era un mortero para un corazón que pedía a gritos su regreso.

 Tal día de celebración le fue dada la noticia de su caída, las palabras cansancio y termina marcaron el inicio de una etapa en su vida donde las emociones no se contendrían y su mundo de aislamiento se reafirmaría, no temía a la soledad ni a la desdicha si no al recuerdo del amor de su vida, fueron la distancia y su amiga la tecnología quienes la ayudarían a convivir con su agonía.

 La leyenda de un hechicero que solo murmuraba sus «te quiero», un perdón por lo mucho que te quiero y por no sacarte de mis sueños, un te esperare en la estrellas, un me niego a los 14 de febrero y a imaginar tus labios en otro cuerpo, mil palabras y los ecos de sus lamentos en cada verso cantado por el viento.

Su encierro desahogaba su sufrimiento y la banalidad de buscar en otros el consuelo ocupaba su tiempo, los impulsos de positivismo por momentos la llevaron a consentir un encuentro con una conciencia que guiaría sus pensamientos y la música que lideró ese ejército llamado » te supero».

Corazón…

Difícil es pedirte corazón que una vez más tengan el valor de enfrentarte a un amor que quizás te haga partir en dos, y quien será el valiente que enmiende todo ese dolor, quien se enfrentara a tu temor y al odio reprimido en tu interior, no porque una vez más te han dejado, no porque una vez más dijiste adiós es por la culpa que al final de todo recae sobre los dos, fueron nuestros miedo y nuestro terco intento de precaución que una vez más nos impidió vivir al máximo lo que la vida nos dio.

 Yo espero y en tu latir percibo que compartimos el mismo desespero; que algún día frente a nosotros encontremos un corazón con un latir parecido al nuestro, que al amar no piense en tus defectos, que los acaricie y los convierta en refuerzos, que al mirarte a su mente solo llegue un pensamiento, el mismo que ha llegado a  nosotros con nuestros amores viejos y es que al mirarte querido amor perdido con el tiempo no cabía en mi duda alguna que cada uno de tus desvelos los curaría en mi pecho ,cada herida y cada aspecto de tus sentimientos los amaría hasta los tuétanos.