La desesperación de estar atrapada en un mundo donde la depresión es un arma que acaba con cada deseo de tu alma, puede dar muerte a tus sueños, nublar tus pensamientos, desarmar al valiente en tus adentros, dejarte tan desierto que por momentos no puedes pensar en más que acabar con ese cuento, que desde el inicio fue hielo y con el pasar del tiempo fue perdiendo ese frió intenso convirtiéndose en ese liquido lleno de sentimientos que salen de mis ojos en forma de lágrimas cada noche cuando la luz se acaba y la oscuridad me reclama llevándose mi sombra quien es la única que me acompaña y me regala el más grande espectáculo de recuerdos llenando mi alma del mas grande deseo de que el mañana no sea ya más para mí una verdad inhumana...