Soldado…

Oscuro descanso, en ti se han depurado mil almas entre ríos de agua salada, en ti claridad soleada el soldado vuelve a tomar su arma, camina ante la mirada atónita de los que hace unas horas lo vieron envuelto entre sabanas alambradas, una vez más la depresión, la ira y las pocas ganas miran desde un palco apostado a un lado de su ventana como sobrevivió a las doce sombras y sesenta batallas que en su cama libró sin siquiera lucharlas.

En su camino recolectando risas, besos y uno que otro desprecio se llenó de a poco el rio negro, su depuración no será hasta que sus testigos verdaderos se oculten en sus infiernos disfrazados de cielo, que opción ha de quedarle al soldado desierto, garganta en aprietos, fachada de un sueño, el niño perfecto su compostura no pone en riesgo.

En casa las miradas ya no observan al ganador de los juegos, esperan su entrega desde luego, aguantar mas no puedo dijo el soldado cansado de sufrir en silencio, desesperanza ha ganado el trofeo dando la estocada final del juego.

                                                                                                                            L.O.F…

Arma letal…

La desesperación de estar atrapada en un mundo donde la depresión es un arma que acaba con cada deseo de tu alma, puede dar muerte a tus sueños, nublar tus pensamientos, desarmar al valiente en tus adentros, dejarte tan desierto que por momentos no puedes pensar en más que acabar con ese cuento, que desde el inicio fue hielo y con el pasar del tiempo fue perdiendo ese frió intenso convirtiéndose en ese liquido lleno de sentimientos que salen de mis ojos en forma de lágrimas cada noche cuando la luz se acaba y la oscuridad me reclama llevándose mi sombra quien es la única que me acompaña y me regala el más grande espectáculo de recuerdos llenando mi alma del mas grande deseo de que el mañana no sea ya más para mí una verdad inhumana...