De a trozos voy por la vida con el alma marchita, luego de mil temblores, quinientos temores y 365 días luchando por ser uno de tus amores he colgado los hábitos de luchador y he calzado los zapatos de me voy, la valentía que un día hacia ti me impulsó poco a poco se esfumó, no quiero obtener el galardón al ser más tonto que solo por ti luchó, una vez quise obtener el premio mayor que muchos llaman físico, yo hablo de tu corazón sin embargo tanto esfuerzo solo logró demostrarme que el verdadero valor lo ganamos cuando lo que decimos se concreta en una acción.
Hoy rompo con la victoria de la derrota, hoy paso a ser parte de tu historia, la pasada no la próxima, la que escribiste con pluma de mis alas rotas y la tinta de mis lágrimas caudalosas.
Hoy se quebró la muñeca de porcelana para vivir de nuevo a capa y espada lo que la vida le depara, sin amores tardíos, inseguros y fríos por contrario desde el amor propio recomponer sus tejidos, celebrar los errores antes cometidos para continuar recuperando lo que antes de tal tormenta había sido.